La climatización de un hogar puede convertirse en una de las principales preocupaciones de cualquier familia, sobre todo, de aquellas que viven en climas donde el invierto es frio y la calefacción tiene un papel fundamental en el transcurso de los días. Dos de las tecnologías más comunes son las bombas de calor y las calderas, que pueden ser de gas, gasoil o biomasa. Ambas cuentan con ventajas y desventajas en relación con los costes, la eficiencia que aportan, el impacto ambiental o el confort. Así, es importante analizarlas en detalle antes de tomar una decisión de instalación o renovación. Por ello, nos centramos en las bombas de calor vs las calderas, la comparativa de costes y de eficiencia de cada uno de estos sistemas.

¿Cómo funcionan?
La bomba de calor es un sistema que utiliza la energía del aire exterior o del suelo (aerotermia o geotermia) para transferir el calor hacia el interior de la vivienda. Lo que la diferencia es que no genera calor a través de su combustión, sino que lo transporta gracias a un ciclo termodinámico, parecido al de un frigorífico, pero en sentido inverso. Esto permite llegar a rendimientos muy altos.
La caldera, en cambio, funciona mediante la combustión de algún tipo de combustible, ya sea gas natural, gasóleo o pellet. El calor generado se transmite al circuito de agua que alimenta los radiadores o el suelo radiante. Esto se trata de una tecnología consolidada, de respuesta rápida y con una gran capacidad para calentar viviendas, incluso en los inviernos más duros.
Comparativa de eficiencia energética
Uno de los aspectos más relevantes a la hora de valorar un tipo de sistema u otro, es su eficiencia energética, es decir, su capacidad de generar calor utilizando la menor cantidad de energía posible.
- Bomba de calor: Podemos medir su rendimiento a través dl COP (Coeficiente de Rendimiento). En unas condiciones normales, una bomba de calor ofrece un COP de entre 3 y 5, lo que significa que por cada kWh de electricidad consumido, genera entre 3 y 5 kWh de calor útil. Podríamos confirmar que es capaz de multiplicar la energía que consume, gracias al aprovechamiento de la energía ambiental obtenida de forma gratuita.
- Calderas de gas de condensación: Estas tienen un rendimiento muy alto para sistemas de combustión, entre el 90% y el 110%, en relación con la forma en que se mide el poder calorífico del gas. Sin embargo, nunca llegan a alcanzar los valores de las bombas de calor.
- Calderas de gasóleo: Su eficiencia suele ser menor, entre el 85% y el 95%, requieren la necesidad de más mantenimiento.
- Calderas de biomasa: Logran un rendimiento entre el 80% y el 90% aunque depende mucho de la calidad del pellet o la leña utilizada.
Así pues, podemos llegar a la conclusión que la bomba de calor es más eficiente en términos de aprovechamiento energético, sobre todo en climas templados.
Costes de la instalación
En este punto suelen aparecer más dudas.
- Bomba de calor requiere unos costes de inversión inicial más elevados. Un sistema de este tipo para una vivienda unifamiliar puede tener un coste de entre 7.000€ y 14.000€. Esto depende de la potencia, el tamaño de la casa y la necesidad de adaptar la instalación con radiadores de baja temperatura o suelo radiante.
- Caldera de gas tiene un coste menor de instalación y su precio ronda entre los 2.000€ y los 4.000€, incluida la instalación.
- Calderas de gasóleo tienen un precio más elevado que las de gas, ya que deben contar con un deposito de combustible. En ese caso, puede encontrarse alrededor de 3.500€ y 6.000€
- Caldera de biomasa tiene una inversión inicial de entre los 5.000€ y los 10.000€, pero depende del silo de almacenamiento de pellet.
Así, en términos de coste inicial, las calderas son las ganadoras. Sin embargo, hay que tener en cuenta el coste a medio y largo plazo, puesto que las otras inversiones se rentabilizan muy rápidamente.
Costes de funcionamiento y consumo
- Bomba de calor: Al ser más eficientes consume menos energía. Si su COP es, por ejemplo, de 4, significa que con 1 kwH eléctrico (puede ser 0,20€) se obtienen 4kWh térmico, lo que reduce de forma contundente el gasto mensual. Además, se puede combinar con instalaciones de autoconsumo solar, consiguiendo, prácticamente, calefacción gratuita en muchos momentos del año.
- Calderas de gas: El precio del gas natural es muy variante, pero suele ser más económico que la electricidad por kWh. Aun así, como la eficiencia que se consigue es menor, el coste anual de uso puede ser más alto que el de la bomba de calor.
- Calderas de gasóleo: Dependiendo del precio del combustible, que es volátil y suele ser más elevado que el gas natural.
- Calderas de biomasa: El pellet es más económico y su precio es más estable, por lo que se convierte en una alternativa muy competitiva en cuanto a costes de funcionamiento. Eso sí, exige espacio para almacenar y una logística de carga.
Así pues, en costes operativos a largo plazo, las bombas de calor y las calderas de biomasa se convierten en las opciones con mas ventajas, mientras que el gas y el gasóleo resultan menos económicos con el paso del tiempo.
Impacto ambiental
Hoy en día, para hablar de calefacción, hay que tener en cuenta el impacto ambiental.
- Bombas de calor: Como no usan combustión de forma directa, no emiten CO2. Por ello, su huella depende de la procedencia de la electricidad, aunque cada vez más, la red eléctrica incorpora renovables.
- Caldera de gas y gasóleo: Emiten CO2 y otros contaminantes, por lo que tienen un impacto ambiental mayor.
- Calderas biomasa: Aunque son renovables, también emiten partículas y su neutralidad en carbono depende de una gestión forestal sostenible.
En este apartado tenemos un claro ganador: la bomba de calor. Obtiene más puntuación en todo lo relacionado con sostenibilidad y más aun si se combina con energías renovables.

La elección entre una bomba de calor y una caldera depende de varios factores. Si buscas el máximo nivel de eficiencia energética, menor gasto a largo plazo y la contribución con el medio ambiente, tu opción ideal es la bomba de calor, aunque debes saber que comporta una inversión inicial superior.
Si por lo contrario, prefieres una instalación mas barata con una tecnología más probada y de rápida respuesta, la caldera de gas se convierte en una solución valida, aunque menos eficiente.
Para entornos rurales con acceso a biomasa económica, una caldera de pellet puede ser la alternativa que buscas, que equilibra el coste y la sostenibilidad.
Como conclusión, y para dar por resuelta la pregunta que nos planteabámos inicialmente “Bombas de calor vs calderas: comparativa de costes y eficiencia”, podemos indicar que, aunque las calderas han sido los equipos de calefacción por excelencia durante las últimas décadas, la tendencia actual se redirige hacia el uso de las bombas de calor, por su eficiencia, su menor impacto ambiental y su capacidad de integración con los sistemas renovables.




