La climatización en una casa pasiva
Aunque las casas pasivas minimizan la demanda energética, se sigue necesitando sistemas de climatización en aquellas zonas donde los inviernos son fríos o los veranos muy calurosos.
La diferencia la marca el tipo de equipo que se utiliza y su potencia. Los sistemas más habituales en estas construcciones son:
- Aerotermia: Aprovecha la energía del aire exterior para generar calefacción, refrigeración y ACS. Esta es ideal por su alta eficiencia y por la compatibilidad con el suelo radiante y fancoil de baja temperatura.
- Ventilación con recuperador de calor: Se encarga de mantener el aire limpio y saludable, recuperando hasta un 90% del calor del aire expulsado.
- Climatización invisible o integrada: El suelo, las paredes o los techos radiantes forman parte de este tipo de sistemas, que proporcionan confort uniforme y sin corrientes de aire.
¿Por qué se considera una combinación perfecta?
Ambos conceptos se complementan a la perfección:
| Casa pasiva | Climatización eficiente |
| Minimiza pérdidas de energía | Maximiza el aprovechamiento de energía |
| Aísla y mantiene la temperatura | Regula y estabiliza el confort |
| Reduce la demanda energética | Cubre la demanda restante con bajo consumo |
Esto conlleva como resultado que sean viviendas con consumos prácticamente nulos, facturas reducidas y un confort térmico excepcional durante todo el año.
Ahorro y retorno de la inversión
Es verdad que la inversión inicial de una casa pasiva y un sistema de climatización eficiente puede ser superior, el retorno se produce rápidamente gracias al bajo consumo energético.
Según los datos del Institutio Passive House, el ahorro puede llegar a superar el 70% y alcanzar el 90% respecto una vivienda tradicional. Asimismo, en muchos casos se puede contar con ayudas o subvenciones para proyectos de alta eficiencia energética, lo que mejora más la rentabilidad.