¿Qué es la aerotermia y cómo funciona?
Antes de entrar en el tema de comparativa, conviene recordar el principio básico de la aerotermia. Estos sistemas aprovechan la energía contenida en el aire exterior para transferirla al interior de la vivienda mediante un ciclo de refrigeración. Depende de la configuración escogida, la energía puede captarse y ser utilizada para:
- Calefacción: mediante suelo radiante o radiadores de baja temperatura.
- Refrigeración: con sistema de climatización por aire o fan coils.
- ACS: cubriendo las necesidades domésticas de forma eficiente.
La eficiencia de estos sistemas se mide a través del Coeficiente de Rendimiento, COP, que se encarga de indicar la cantidad de energía útil obtenida por cada unidad de electricidad consumida. En las aerotermias, los COP suelen superar 3, que significa que por cada KWh eléctrico consumido, se generan 3 KWh de energía térmica.
Aerotermia Monobloc: características y ventajas
El sistema Monobloc es aquel en que todo el equipo de aerotermia se encuentra integrado en una única unidad exterior. Esto significa que el compresor, el intercambiador de calor y todos los circuitos hidráulicos principales se encuentran ubicados fuera de la vivienda. Solamente se conecta al interior mediante las tuberías de agua, sin necesidad de contar con el gas refrigerante dentro de la casa.
Ventajas del sistema Monobloc
- Instalación sencilla: como es un equipo compacto, se reduce la complejidad de la instalación. No requiere manipulación de gas refrigerante en el interior, lo que facilita la instalación y reduce los costes.
- Mantenimiento más seguro: como todo el circuito refrigerante esta fuera, el mantenimiento es más accesible y, por consecuencia, más seguro. En este caso, no hay riesgo de fugas de gas dentro de la vivienda.
- Reducción de riesgo de fugas del refrigerante: el sistema cerrado minimiza la probabilidad de perdidas de gas, un factor que afecta tanto a la eficiencia como al impacto ambiental.
- Ideal para reformas: su instalación es menos invasiva y requiero menos obra, lo que es perfecto para viviendas existente donde la modificación de la estructura puede ser complicado o imposible.
Cabe destacar, como limitaciones, que la unidad exterior es de mayor tamaño, por lo que puede ser un problema en espacios reducidos. Asimismo, tiene menor flexibilidad para instalaciones de gran potencia o edificios con grandes necesidades térmicas.