¿Qué es el aislamiento térmico?
El aislamiento térmico se define según la Asociación Nacional de Fabricantes de Materiales Aislantes, como la capacidad que tienen algunos materiales para controlar la cesión de calor entre habitaciones cuando se desea que, este calor, no traspase. Además, el aislamiento térmico es el encargado de conseguir el confort térmico de un hogar u oficina.
En España, nunca se ha dado la importancia necesaria al aislamiento térmico, por lo que muchos de sus edificios no cuentan con la protección térmica necesaria para poder conseguir el confort térmico. En consecuencia, el consumo de energía es mayor y una rehabilitación con un correcto aislamiento permitiría disminuir este consumo.
Ventajas de aislamiento térmico
El aislamiento térmico es capaz de aislar tanto el frío como el calor para garantizar el confort en el hogar. Impide que el frío penetre y que el calor no salga en invierno y a la inversa en verano. Algunas de las técnicas utilizadas para llevarlo a cabo son diversos materiales o incluso un doble acristalamiento de ventanas.
Ahorro de energía
Mucho del consumo y del gasto en aire acondicionado o calefacción deriva de un incorrecto aislamiento térmico que causa perdidas de calor o frío. Por lo tanto, contar con un aislamiento térmico permite mantener la temperatura de forma estable en un espacio y, como consecuencia, se consigue un ahorro de energía y un ahorro económico en las facturas.
Protección frente el frío y el calor
El aislamiento térmico limita la perdida de calor en invierno y la perdida de frío en verano. Así, durante los días más fríos de invierno la temperatura interior de la casa se mantiene y los días más calurosos de verano se mantiene la temperatura más fresca conseguida gracias a los equipos de aire acondicionados.
¿Cuándo rehabilitar térmicamente?
Por ley, desde 2006, es obligatorio asilar los edificios existentes con unos mínimos cuando hay reformas o modificaciones que afecten a más de un 25% del total de cerramientos, siempre cuando el edificio cuente con una superficie útil superior a 1.000 m². Esto se debe, como hemos comentado anteriormente, a causa de que en España más de la mitad de los edificios están construidos sin la protección térmica adecuada.
Además, España cuenta con una dependencia energética externa de más del 80%, por lo que toda medida de ahorro de energía puede resultar muy valiosa y beneficiosa en nuestro país, tanto a nivel partículas (con la reducción en la factura) como a nivel estatal (en la economía nacional).
Siempre es recomendable aprovechar cualquier reforma para introducir aislamiento térmico. Aunque el motivo de reforma sea otro completamente distinto, podemos empezar una rehabilitación cuando:
- Reparación de goteras y humedades: Se puede aprovechar para rehabilitar la cubierta y su aislamiento.
- Pintar la fachada y paredes: Es ideal para aislar las paredes externas.
- Sustitución de ventanas: Es el momento para incluir ventanas de doble aislamiento.
- Obras de fontanería: Aprovechar para aislar las tuberías de forma correcta.